Las piedras, Félix Grande

Continuando con esta negra quincena de líricas pérdidas , a las ya conocidas de Juan Gelman y José Emilio Pacheco se sumó ayer la de Félix Grande (1937-2014): poeta emeritense de nacimiento, tomellosero de adopción, conocido tanto por su afán de experimentación poética como por su pasión por el flamenco. Visible estandarte de los dos ámbitos a los que consagró su vida y que creía tan afines (“la del flamenco es la poesía más auténtica”), le despedimos desde aquí, cómo no, con la poesía homónima de aquella recopilación que le valiera el Adonais en 1963.

[Fuente: Forges]

Las piedras

Hermana, eras lo mismo que un árbol muy pequeño,

un árbol al que el viento depositó en la arena;

llegó una ola de agua, llegó una ola de pena

y me quedé mirando tu mirada y tu sueño.

O bien, yo estaba solo, solo como otras veces

frente al mar, y llegaste ante mí, silenciosa;

te sonreí despacio por darte alguna cosa:

yo ya no podía darte los panes y los peces.

A veces veo que lloras, que tu pasado suena,

a veces yo quisiera llorarte mi pasado,

mirándonos al fondo quisiéramos llorar.

Mirándonos al fondo del tiempo, de la pena,

se pasará el futuro, y cuando haya pasado,

hermana mía, iremos, mirándonos, al mar.

Anuncios

Acerca de framosagudo

Docente y discente interesado en la investigación y didáctica de la lengua y la literatura. Más en: http://www.linkedin.com/pub/francisco-ramos-agudo/6b/192/b63
Esta entrada fue publicada en Grande, Félix, Poesía, Siglo XX. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s